La excarcelación se construye con información concreta del expediente.
No basta con conocer el nombre del delito. La defensa debe revisar la situación procesal, la resolución que ordenó o mantuvo la detención y los elementos disponibles para sostener el pedido.
La estrategia puede variar según la jurisdicción y el momento en que se presenta.
Un rechazo anterior no reemplaza el análisis de lo que puede hacerse después.
Cuando ya existe una decisión desfavorable, hay que estudiar sus fundamentos y verificar si corresponde una revisión, un recurso o un nuevo planteo apoyado en circunstancias diferentes.
Repetir el mismo argumento sin cambios relevantes no es una estrategia.
La discusión por la libertad debe acompañar la defensa del fondo de la causa.
La prueba, las declaraciones y las medidas de investigación pueden modificar el contexto en el que se analiza la libertad.
Por eso el trabajo sobre excarcelación debe integrarse con el expediente completo.